Esta es la frase que tengo como referente desde hace algún tiempo. Todo surge de una de tantas conversaciones introspectivas que, de vez en cuando, tengo con mi hermana. En resumen hablamos de lo extremadamente racionales que somos a veces y nos olvidamos de nuestro lado hedonista. Ella me explicaba que cada persona está dividida entre su parte niña y su parte padre. Es decir, cada persona tiene esas dos partes, y a algunas les predomina más su parte niña, su parte más desinivida, más despreocupada y a otras les predomina más su parte de padre, su parte más autoritaria, contemplativa, reservada. Entonces yo le comentaba que últimamente mi padre Helena estaba muy autoritario y que no dejaba pasar ni una. Que de alguna forma me sentía como si mi padre Helena estuviese constantemente observandóme y poniendóme nota y no me dejaba pasarmélo bien. No me dejaba perrear y dormir todo el día sin sentirme culpable, no me dejaba comer, hablar, respirar sin recordarme todos los deberes que tenía, no me dejaba satisfacer mis instintos más primarios. De manera que Lauren y yo decidimos que debíamos dejar jugar más a nuestra niña interior y ser más animales.
¡Si me pica, me rasco!
Después de esa conversación encontré Humanimal, una serie de ilustraciones del ilustrador alemán Jörn Kaspul que mezcla naturaleza con el mundo animal que me recordó a tal conversación. Y esta ilustración, en concreto, me recordó a mi hermana y a mi.
¡Si me pica, me rasco!
Después de esa conversación encontré Humanimal, una serie de ilustraciones del ilustrador alemán Jörn Kaspul que mezcla naturaleza con el mundo animal que me recordó a tal conversación. Y esta ilustración, en concreto, me recordó a mi hermana y a mi.

Página del ilustrador:
>http://www.kaspuhl.com/
0 comentarios:
Publicar un comentario